Goterones de agua salada,


La luz del alba trae goterones de agua salada,
que cae de tus ojos almendrados,
y quema la piel supurando nostalgia y dolor,
dolor; a pinceladas en trazos pequeños,
gentiles, sublimes pero que queman,
y calcinan tu alma en pequeñas llamaradas de placer.




Hoy seré tu fantasma atormentándote,
carcomiéndote las heridas, abrasando la piel,
otras veces seré tus palabras escondidas,
tus deseos mas turbios,
esa bocanada de humo que no acabas de exhalar,
otras veces estaré arrastrando los pedazos,
de mi alma ya marchita, 
atormentada,
por las tardes lluviosas  de tu recuerdo plomizo.

A veces


A veces las sombras se apoderán de tus ojos,
llenándolos de étereos  rostros perversos,
que te seducen con esa mirada enigmática,
sumergida en pequeños infiernos,
llenos de llamas que se avivan,
y se apagan con los últimos chispazos de tu recuerdo.


A veces solo beberte, 
a goterones,
sin calmar la sed que me consume,
sólo a veces angustia,
a veces miedos,
a veces ausencias,
a veces contando las horas.


A veces soy las letras que nunca escribirás,
soy el nombre que no pronunciarás,
la canción que nunca recordarás,
otras veces seré el reflejo que no quieras observar,
el sueño que anheles en secreto,
a veces ausente,
a veces líquida.


Y a veces sólo a veces sombras.

Oscuros pensamientos

Quieta, 
callada me haces amarte,
me haces desearte,
el dolor es eterno
respiro la oscuridad que me envuelve,
camino por la noche oscura,
silenciosa, con pasos firmes
buscándote a ti, para calmar mi sed.


Oscuros pensamientos rondan mi mente,
lúgubre deseo esconde mi piel.


En las sombras un lugar nos espera,
aguarda paciente a que las luces se duerman,
silencio; el frío congela lentamente el alma,
y la muerte te llega,  tortura y carcome
al fin la espera termina,
ella; no es un tormento, sino el fin de todos ellos.

Hoy imagino



Ojos de serpientes sigilosa quietas,
a la espera de tu mirada,
para atraparte en laberintos de pequeñas almas,
que hieren y sonríen; esa mirada que,
escondes bajo caparazones negros.
tan lejana y cercana de mí,
esos ojos me atraparon, me aprisionaron como garras.

Imagino mil soles,
te alcanzarían con humeantes llamas,
calcinándote derritiendo todo tu interior,
hasta que se evapore tu alma
en total ebullición.

Hoy te imagino,
en silencios ensordecedores que taladran tus oídos,
me escuchas; me sientes,
soy solo sombras grises que se esfuman de tus manos.

Hoy imagino fantasmas, 
que apasionados hacen el amor,
prometiéndose besos interminables,
después nada; la muerte los ha devorado.

Un dibujo a medio trazo..



Amándote sobre hojas de papel,
dibujos a medio trazo
a veces es como soñar
una extraña casualidad,
ese recuerdo, de una imagen difuminada,
que poco a poco se pierde entre mis dedos
después sólo silencio.

Amor,
tu recuerdo ya no duele,
ya es un dibujo inconcluso un dibujo a medio trazo,
colores plomizos tan distantes.

¿Recuerdas cuando era
tu ilusión y tú mi fantasía?
Ahora somos nada.

Hoy me desprendo,
tengo que hacerlo algo quedará inconcluso
entre líneas quizás,
sólo un dibujo a medio trazo.

Sólo queda dibujar
tu sombra.

Rastros de tu aroma


Despertaste a la bestia sedienta de ti,
olfateando rastros de el aroma 
que dejaste olvidado buscando entre
cada rincón desnudo.

Un beso enamorado que recorre mis sentidos,
un beso de tus labios que arruina mi futuro,
un beso arrancado que significa la locura.

Un beso silencioso que me mata la tristeza,
sólo tuya para gozar tu cuerpo
para sentir en tu piel el calor del amor,
y así enamorar; al amor más feliz.
Tuya, sólo tuya para darte placer.