Cuando llegas
con la poesía encendida,
vas apagando todos los tiempos.
Cuando llegas
con la mirada encendida,
vas apagando todas mis lunas.
Cuando llegas
con las palabras goteando,
me inundas y me salvas.
Cuando llegas
con las palabras cantando,
llenas mis noches y sacias mi sed.
Cuando llegas
a mi cuello, cada beso es un futuro
incendiándose.
Cuando llegas
a mi piel, de todas las noches,
vas llenando mis espejos.
Cuando llegas
a mi hoja, te leo
y eres el mejor cuento.
Cuando llegas
a mis letras, vas abriendo las distancias
Y eres mi mejor destino.
Cuando llegas.
Eres y existes en mis abismos
y en ellos voy intentándote.
Cuando llegas,
la distancia llora y olvida su largo cuerpo.
Escrito con la Colaboración de:
@eduardomagomi